Programación de un banco de tiempo para bienes, servicios y conocimientos asociados al turismo
Budget: $1,500 – $3,000 USD
Trocaturismo es una plataforma (fisico/digital) considerada el primer banco de tiempo enfocado en el turismo comunitario - inicialmente implementado en Colombia - con la función principal de dar dinamismo a las economías rurales de destinos emergentes, como alternativa de aprovechamiento complementario a las economías tradicionales, que a su vez fomente su consolidación como estrategia colectiva de apropiación comunitaria, responsable y genuina de acciones en torno a patrimonios pluriversos de latinoamérica.
Si bien en los territorios a diario se manifiestan incontables intercambios y propuestas alternativas al intercambio con dinero legal, de aprovechamiento para colectivos territoriales, comerciantes y viajeros dispuestos a realizar aportes en el destino desde sus conocimientos, herramientas y disposiciones; hasta la actualidad no se cuenta con una plataforma que dinamice la sinergia de un mercado latinoamericano, caracterizado por un flujo de efectivo escaso, desigual distribución de recursos y expectativas cada vez más altas frente a la utilidad que pueden lograr las redes comerciales del turismo comunitario en zonas rurales.
Desde la lógica de esta interacción, la propuesta busca relacionar a agencias de viaje, redes locales y viajeros con sensibilidad social, en un mismo sistema digital, coherente y proximo al aprovechamiento recíproco entre conocimientos, propuestas colaborativas de operación turistica e iniciativas que promuevan el fortalecimiento de la cadena productiva local en destinos comunitarios; haciendo uso del crédito mutuo como una estrategia complementaria de los sistemas convencionales de pago, de cara a la escasez de recursos, las habilidades colaborativas y la comercialización de servicios asociados al turismo comunitario gestionado en redes.
Con ello, se plantea un posicionamiento inicialmente centrado en la demanda latinoamericana, como una opción integral en términos de ofertas y necesidades poco atendidas, debido al bajo nivel de formalidad sectorial, respecto a otras temáticas de turismo convencional, como es el caso del sol y playa; o la visita a destinos cosmopolitas; tal como sucede en ciudades como Bogotá, Medellín o Cartagena. Una conexión en la cual sea posible la interacción entre vitrinas comerciales, plataformas de pago e información detallada de escenarios de convivencia, a fin de diversificar las oportunidades de contacto y apoyo mutuo entre comunidades, viajeros y agentes de viaje; en coherencia de garantizar la continuidad de vivencias genuinas y sostenibles en los destinos interrelacionados.
Si bien en los territorios a diario se manifiestan incontables intercambios y propuestas alternativas al intercambio con dinero legal, de aprovechamiento para colectivos territoriales, comerciantes y viajeros dispuestos a realizar aportes en el destino desde sus conocimientos, herramientas y disposiciones; hasta la actualidad no se cuenta con una plataforma que dinamice la sinergia de un mercado latinoamericano, caracterizado por un flujo de efectivo escaso, desigual distribución de recursos y expectativas cada vez más altas frente a la utilidad que pueden lograr las redes comerciales del turismo comunitario en zonas rurales.
Desde la lógica de esta interacción, la propuesta busca relacionar a agencias de viaje, redes locales y viajeros con sensibilidad social, en un mismo sistema digital, coherente y proximo al aprovechamiento recíproco entre conocimientos, propuestas colaborativas de operación turistica e iniciativas que promuevan el fortalecimiento de la cadena productiva local en destinos comunitarios; haciendo uso del crédito mutuo como una estrategia complementaria de los sistemas convencionales de pago, de cara a la escasez de recursos, las habilidades colaborativas y la comercialización de servicios asociados al turismo comunitario gestionado en redes.
Con ello, se plantea un posicionamiento inicialmente centrado en la demanda latinoamericana, como una opción integral en términos de ofertas y necesidades poco atendidas, debido al bajo nivel de formalidad sectorial, respecto a otras temáticas de turismo convencional, como es el caso del sol y playa; o la visita a destinos cosmopolitas; tal como sucede en ciudades como Bogotá, Medellín o Cartagena. Una conexión en la cual sea posible la interacción entre vitrinas comerciales, plataformas de pago e información detallada de escenarios de convivencia, a fin de diversificar las oportunidades de contacto y apoyo mutuo entre comunidades, viajeros y agentes de viaje; en coherencia de garantizar la continuidad de vivencias genuinas y sostenibles en los destinos interrelacionados.